ZUVEL
Producto

El sistema, de principio a fin.

Cómo se ve una venta completa, quién usa qué, y qué pasa cuando algo no sale como debería.

El recorrido

Una venta, de la primera palabra al resultado.

Todo lo de acá abajo pasa sin que nadie de tu equipo tenga que estar mirando.

  1. Alguien te escribe

    Llega por un anuncio, por tu perfil o porque un amigo le pasó el link. Escribe por WhatsApp y le contestan en segundos, a la hora que sea.

    Entiende notas de voz y responde hablado si le escribieron hablando.

  2. Elige su número

    Pide el número que quiere o deja que le sugieran uno. El sistema lo verifica contra la base antes de ofrecérselo, así que nunca le promete uno que ya es de otra persona.

    El número queda apartado a su nombre mientras decide.

  3. Paga y manda el comprobante

    Zuvel lee el monto, la cuenta y la fecha del comprobante. Si pasa las validaciones configuradas, el pago se acredita automáticamente; si existe alguna inconsistencia, queda pendiente para revisión humana.

    Si el pago es parcial, queda registrado como abono y se le dice cuánto le falta.

  4. Recibe su boleta

    Le llega la boleta en PDF con su número y un código para comprobar que es auténtica en tu sitio.

    Sin que nadie del equipo la arme ni la mande a mano.

  5. Se acerca la fecha

    A quien apartó y no terminó de pagar se le recuerda en el momento en que la gente cobra: el 15 y el fin de mes.

    El recordatorio sale una sola vez por ciclo, no en cadena.

  6. Se juega y se publica

    El resultado queda publicado en tu sitio con los ganadores, y se le avisa a tu base con un mensaje que tú apruebas.

    Con acta de participantes, si la necesitas para respaldar el sorteo.

Tu equipo

Cada uno ve lo suyo.

No es un panel con permisos: son tres pantallas distintas. Quien atiende no ve la caja del negocio, y quien mira la caja no tiene que aprender a operar.

Dueño

Tú, o el dueño del negocio

Cuánta plata entró, por qué canal y cuánto falta para la meta. Los números en vivo, sin pedirle un reporte a nadie.

  • La caja del sistema y la de oficina, separadas: cada una cuadra contra una cosa distinta
  • Cuánto se apartó y todavía no se cobra
  • Autorizar anulaciones y validar liquidaciones
  • Descargar la base de participantes

Gestor

Quien opera el día a día

Las conversaciones que el bot no pudo resolver, los pagos que quedaron en duda y el estado de cada número.

  • Bandeja con lo que necesita una persona, priorizado
  • Validar o rechazar un comprobante dudoso, con el motivo escrito
  • Auditar cualquier número: quién lo tiene, qué pagó, qué se le dijo
  • Preparar y aprobar los mensajes antes de que salgan

Oficina

Quien atiende y vende en persona

Su propio panel, con lo suyo. No ve la plata del negocio ni la configuración.

  • Registrar una venta en efectivo y emitir la boleta
  • Entregar un rango de números a un vendedor de calle y recibir lo que no vendió
  • Cerrar la caja con cada vendedor
  • Cada acción queda registrada con su usuario
Cuando algo sale mal

Lo que pasa el día que algo falla.

Un sistema no se juzga por cómo se comporta cuando todo sale bien.

El comprobante es dudoso
No se aprueba. Ante la duda el sistema nunca da por bueno un pago: lo deja marcado y se lo pasa a una persona con el motivo.
Mandan el mismo comprobante dos veces
El sistema reconoce el comprobante duplicado, evita una segunda acreditación y registra el evento para revisión.
El bot deja de responder
Salta un aviso. No hay que darse cuenta mirando: el sistema vigila su propio pulso y avisa cuando algo se detiene.
Un número queda con dos dueños
Se detecta y se avisa. Es el error más caro de este negocio y por eso tiene su propia vigilancia.
Alguien apartó y no pagó
El número se libera al vencer la reserva y vuelve a estar disponible — salvo que haya puesto plata, en cuyo caso no se toca.
Se cae la conexión con WhatsApp
Los mensajes no se pierden en silencio: cada entrega fallida deja rastro con el código de error, para saber si fue la ventana de 24 horas, la plantilla o Meta.
Los límites

Lo que todavía no hace.

Preferimos que lo sepas antes y no después de firmar.

No cobra por ti

El dinero entra a TU cuenta, directo. Zuvel lee y concilia los pagos, pero nunca es intermediario de la plata.

No hay alta automática todavía

Hoy cada cliente se configura con nosotros. Es una conversación, no un formulario — y por eso el sitio te lleva a hablar con una persona.

Zuvel Insights está en camino

La capa que analiza tus datos y recomienda el siguiente movimiento todavía no está disponible.

No decide por ti

Aprobar un pago dudoso, autorizar una anulación o mandar un mensaje masivo lo confirma una persona.

Los detalles

Decisiones que solo salen de operar de verdad.

Ninguna de estas se le ocurre a alguien diseñando en una pizarra. Todas salieron de un problema real.

  • La reserva vence en la quincena — el 15 y el fin de mes, como se cobra de verdad.
  • Dentro de la ventana de atención, Zuvel continúa la conversación normalmente. Fuera de ella, solo utiliza plantillas aprobadas cuando corresponde.
  • Nadie recibe dos mensajes seguidos si todavía no respondió el primero.
  • Ninguna plantilla se envía sin que una persona la haya aprobado antes.
  • Cada boleta trae un código público para comprobar que es auténtica.
  • A Meta se le reporta la venta, no la conversación.
  • Tu dominio, tu marca y tus datos — nunca los de otro organizador.
  • Toda acción que mueve dinero queda registrada con quién, cuándo y por qué.

¿Lo vemos con tu caso?

Cuéntanos qué dinámica manejas hoy y te mostramos cómo quedaría.